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El pozo del conformismo

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Te preguntas alguna vez, por qué estás como estás de salud, por qué no tienes la pareja que quieres, por qué no consigues emprender o no consigues el reconocimiento que buscas, o por qué no llegas a fin de mes? Más allá del hecho de que no suceda, más allá del dolor que esto pueda generar…

¿Te preguntas por qué sucede?

Por mucho que lo intentas no lo consigues, normalizas el dolor, te conformas, intentas entender cómo conseguirlo… pero… ¿cuál es el origen?

Fíjate detenidamente y con honestidad cómo es la estructura de tu día a día:

Te levantas. 
Dia: De casa al curro, del curro a casa (o parecido). 
Tarde-Noche: Netflix. Redes sociales. WhatsApp.
Te vas a dormir. 
Repetir cinco veces
Fin de semana con la finalidad de desconectar (¿? de qué ¿?).
Repetir 7 veces

Bucle

¿Es esto todo lo que anhelamos de nuestras vidas? 

Una vida rutinaria. Sin sentido. Sin libertad. Sin realización. Sin formar parte de algo más grande. Sin saber para qué estás aquí. Una vida “luchando” para llegar a fin de mes, buscando sin cesar algo que llene ese vacío, persiguiendo la “felicidad” en el placer instantáneo de la comida, las compras de los “caprichitos”, en los chutes de dopamina de “quiero más” capítulos, más rato en Instagram, una partida más, ver  si alguien me ha dicho algo… en definitiva buscando algo que me haga sentir bien ya, para no sentir que realmente no estoy bien.

Si es que si, si esta es la vida que tienes y que quieres, puedes dejar de leer.

¿Por qué pasa esto?

Porque nuestra atención ha sido SECUESTRADA por un sistema que nos sobresatura, despista y narcotiza. Todo el mundo lucha por captar nuestra atención y en algunos casos para controlar hacia dónde la dirigimos. Los medios, las redes, el supermercado, por la calle, la publicidad, amigos, familia,…

Y no importa si hay una manipulación deliberada, una conspiración mundial o es puro azar. NO IMPORTA. Lo que importa ES QUE SUCEDE y que en la mayoría de las situaciones ni nos enteramos.

¿Y qué tiene que ver la atención en todo esto?

Ser dueñ@ de tu atención te permite 2 cosas:

PRIMERA: 
Enfocarte hacia lo que realmente tiene importancia, hacia abordar problemas más profundos e involucrarte en actividades más significativas que aportan un sentido de realización real en tu vida. De lo contrario, en el mejor de los casos, desearás locamente que llegue el viernes y que no llegue el lunes, el fin  de semana buscarás desconectar a tope y esperarás las vacaciones con ansias, y en el peor de los casos, te dirás más de una vez “que mierda de vida” o con entrarás en una depresión y frustración profundas.

SEGUNDA: 
Poder ser más honesto contigo mism@, detectar en qué trampas caes, hacia donde el sistema dirige tu atención y poder darte cuenta de que:

  • Tienes frente a ti un 99,9% de productos no saludables y un 0,1% de saludables. ¿Por qué eliges aquellos que sabes que te dañan y te duermen? ¿Por qué comes más de la cuenta? Son más ricos? Más adictivos? Te los venden mejor? 🧐
  • Tu cuerpo está enganchado a la dopamina “digital”. Eres adict@ a las redes sociales, Netflix, juegos, WhatsApps y no puedes evitar acceder a ellos cuando tienes 1 segundo. Buscando la satisfacción cortoplacista. Te has olvidado de lo que importa. Te has olvidado de mirar más allá de la zanahoria que tienes delante.
  • Los medios de comunicación te muestran la información que quieren. Estás siendo desinformado. Y no solo esto, está información está sesgada, lo cual genera en ti emociones y pensamientos concretos sin que te des cuenta. Y por tanto tus acciones, tus opiniones y discursos no son tuyos. ¿Controlas tus pensamientos y opiniones?
  • La mayoría de noticias que lees, ves o escuchas son falsas, contradictorias o están sesgadas. Si no atiendes a eso, te las comes con patatas, lo que puede provocar apatía, confusión, desconfianza y enfrentamiento. El pensamiento crítico y la atención son claves, pero eso requiere de tu tiempo, claridad y determinación para ponerlo por delante al resto de cosas.
  • Consumes productos que no necesitas. La búsqueda de satisfacción constante fruto de una vida mediocre y sin sentido te arrastra al consumismo inconsciente y a enriquecer un sistema que se retroalimenta y nos convierte en OVEJAS.
  • Acatamos órdenes y directrices sin plantearnos nada. Hemos perdido la capacidad del pensamiento crítico. Nos educan en escuelas donde lo único que aprendemos es a memorizar y obedecer bajo la mirada amenazante del castigo. Y lo peor es que llevamos a nuestros hijos a estas fábricas de ladrillos, donde los “aparcamos” ¡8 horas al día y 5 días a la semana!, en vez de buscar la manera de fomentar el pensamiento crítico, la creatividad y la educación basada en talentos y aptitudes. 
  • Posiblemente estés en el trabajo que estás para cumplir expectativas de otros, para encajar o porque nunca te has plantado que puedes hacer otra cosa. Un trabajo sin un sentido profundo para ti, que ocupa la mayor parte de tu vida te desconecta de las preocupaciones colectivas y te centra en preocupaciones individualistas y materialistas.
  • El sensacionalismo mediático te focaliza en emociones concretas, como el miedo o el estrés. Esto genera en ti un cóctel hormonal al que tu cuerpo se vuelve adicto. Si no corriges este mecanismo, tu mente y tus emociones estarán siempre detonando en sintonía con ese cóctel y por tanto a la información que recibes de algunos medios.
  • Cubres gran parte de los problemas de tu vida con medicamentos que abordan simplemente el síntoma y te alejan del problema estructural real que hay de fondo. Eso provoca frustración, cronicidad, impotencia y dependencia a los medicamentos y a las mútuas sanitarias, y a la vez dinámicas sociales muy locas en las que el día a día y las conversaciones giran en torno a los problemas de salud,  provocando así tu desempoderamiento y tu capacidad de cuestionar la viabilidad del cambio estructural.
  • La mayoría de discusiones, problemas relacionales y malas decisiones que suceden en tu vida tienen que ver con estructuras mentales grabadas a fuego por todos estos estímulos externos descontrolados y sobretodo desatendidos que has ido recibiendo durante años… 


Y después te preguntas…

¿Por qué mi vida es así?

Cuando la pregunta debería ser…

¿Cómo puedo salir de este bombardeo masivo que no veo ni venir?

Cultivando tu atención. 
MEDITA.
Cultivando tu pensamiento crítico
CUESTIONA.
Detectando los sesgos,
Descubriendo tus puntos ciegos,
Profundizando en la raíz de lo que te pasa,
INDAGA.

Abriéndote a nuevos puntos de vista

INFÓRMATE
Yendo hacia algo más grande y con sentido
ENFÓCATE


y sobretodo SOSTENIENDO esta intención y TENÉNDOTE en cuenta!


Tu puedes evitarlo. Para tu bien. Para el bien de tus seres queridos. Para el bien de todos los seres. Para sumar en el AMOR.


Algunas personas me preguntan…. 

¿Qué es Haz Que Suceda?

Es esto.

Realízate. Sé más grande que tu mism@.


¡¡Un abrazo!!

Alex

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